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lunes, 18 de junio de 2012

La justicia injusta


Según la Real Academia, la justicia se define como una de las cuatro virtudes cardinales (justicia, prudencia, fortaleza y templanza), que inclina a dar a cada uno lo que le corresponde o pertenece. Por otra parte, es el conjunto de reglas y normas que establecen un marco adecuado para las relaciones entre personas e instituciones.

Este conjunto de reglas tiene un fundamento cultural, y en la mayoría de sociedades modernas, un fundamento formal:
* El fundamento cultural se basa en un consenso amplio en los individuos de una sociedad sobre lo bueno y lo malo, y otros aspectos prácticos de cómo deben organizarse las relaciones entre personas.
* El fundamento formal es el codificado formalmente en varias disposiciones escritas, que son aplicadas por jueces y personas especialmente designadas.

La justicia es necesaria en un país para castigar a los que cometen faltas. El problema es que, en ocasiones, la justicia no actúa correctamente y por ello, en algunas circunstancias, el castigo no se ajusta a la falta.
En mi opinión, la justicia hoy en día es un sin sentido, y me parece que las soluciones que da no van de acuerdo con los problemas que quiere resolver.

Por ejemplo, según la ley SOPA, la pena por subir un disco de Michael Jackson es de 5 años de cárcel. Sin embargo, la pena por matar a Michael Jackson es de 4 años de prisión. Por otra parte, Kim Sthmitz ,dueño de megaupload, es condenado a 50 años de cárcel por compartir archivos digitales, mientras que Miguel Carcaño se enfrenta a 20 años de cárcel por matar, violar y encubrir la muerte de Marta del Castillo. Además, Camp fue absuelto en el caso de los “trajes”, pero un mendigo afronta año y medio de cárcel por robar media barra de pan.

Me parece surrealista que, por ejemplo, difundir cosas por internet tenga mayor gravedad para la justicia que el hecho de matar a una persona.

Para mí, la justicia debe de cambiar en muchos aspectos para poder resolver todos esos desajustes entre falta y castigo y así, sin duda, la justicia será algo que nadie pondrá en duda y que servirá para evitar desgracias.

domingo, 17 de junio de 2012

JUSTICIEROS

Acaba de publicarse en Francia un opúsculo, titulado ¿Venganza?, escrito en noviembre de 1945. Su autor es Robert Antelme, el conocido resistente comunista, deportado en un campo de concentración y autor de La especie humana, uno de los relatos más sobrecogedores de la vida en un Lager. El antiguo resistente y superviviente de la barbarie nazi se vió obligado a denunciar a sus propios correligionarios que aplicaban a los prisioneros alemanes, después de la guerra, las mismas prácticas que los nazis emplearon con ellos. 

Antelme no lo podía tolerar porque hacerlo suponía negar los ideales de libertad, dignidad y justicia por los que ellos habían combatido y habían resistido. Si ahora alguien ha vuelto a editar un escrito tan viejo es porque el odio empieza a cegar a las víctimas, echando a perder los valores por los que tanto sufrieron.

 Los italianos no se han repuesto del ajusticiamiento a Mussolini.
Hoy se discute en Italia como nunca sobre la resistencia, y si casos como este la ponen en entredicho, resulta que al final la moralidad se queda sin sujeto, en tierra de nadie, más allá del fascismo y del antifascismo.

 Con la detención del dictador Libio y las fotos de un Gadafi escarnecido no auguran nada bueno para el futuro de Libia. Ese pueblo en armas que traduce los sufrimientos padecidos bajo la feroz dictadura del coronel Gadafi en odio, trueca los valores de la rebelión por las prácticas criminales contra las que se rebelan.

 Al final se ponen al mismo nivel que Gadafi. Harán bien los nuevos poderes en depurar responsabilidades y, si no lo hacen, que intervenga la Corte Penal Internacional. De lo contrario tendremos más de lo mismo.



 ¿ Es bueno tomarse la justicia por tu mano ? ¿ Qué hacemos si la justicia no le hace lo que se "merece" con quién te ha hecho sufrir ? Un antiguo código de bandoleros dice : " Quítale hasta las calzas y no te andes con chanzas, si alguien lo necesita mas que él, no le importará si se lo arrancas " Y es que siempre que una acción sea justa y crees que puedes evitar una injusticia embravecida haz lo que sea por evitarla, que si moralmente estás de acuerdo, no andarás muy lejos de la juticia

Justicia variada.

En todo en lo que el ser humano se involucra, se crean diferentes formas de entenderlo. Este es el caso de la justicia. La justicia sanciona, pero, ¿cómo y a que precio?

Algunos creen que para un correcto funcionamiento de la justicia, se debe, ante todo hacer crecer un gran miedo sobre la población, y, ante la duda, sancionar, puesto que es más seguro que sobre castigo, que los culpables se queden sin castigo.

El otro punto de vista, cree que, para no sancionar a los no culpables, los hechos tienen que ser muy debidamente verificados, para no violar la presunción de inocencia, el pilar básico de la justicia en la sociedad occidental.

Desde mi punto de vista, la justicia debe hacer que la sociedad tenga un correcto funcionamiento, pero que no para ello encierre sistemáticamente a inocentes en cárceles, solamente basándose en indicios, y no en pruebas, solamente buscando un culpable, puesto que se prefiere culpar a un inocente antes de admitir la incapacidad de encontrar al verdadero culpable.

Aún así, la sociedad suele desconfiar en la justicia, alegando que es insuficiente en algunos casos, o que se puede burlar. La justicia no es una venganza a nivel personal, sino un modo de hacer que no se reincida en los delitos ya cometidos, y no debe ser pasional ni arrebatada, es imparcial.

Soluciones sistemáticas, ¿son éticas?


A diario, podemos ver en la televisión, en los libros y periódicos, ya sean reales o ficticios, casos judiciales en los que el delincuente es inocente, pero la aplicación de la justicia o la manipulación por parte de alguna organización de ésta, hace que los supuestos inocentes sean considerados culpables y mandados a la cárcel. Hay muchos casos en los que la “justicia imparcial” también se equivoca, falla, y no halla la solución correcta y adecuada para el crimen.
Muchos de éstos fallos, en su gran mayoría a mí parecer, ocurren por el simple hecho de que hacen los castigos más fáciles de aplicar, ya sea hablando económica o temporalmente. Esta simplificación sistemática y mecánica de los delitos de una persona, para hacer más “rentable” y fácil la determinación del castigo necesario, hace que la justicia deje de ser completamente exacta. Dicho de otro modo, es el “redondeo” del grado de delito lo que hace que el delito y su “correspondiente” castigo no coincidan. Si cojemos el número 44,6 y lo redondeamos en las unidades, nos dará 45. Si 45 lo redondeamos en las decenas, nos dará 50. Y si esto último lo redondeamos en las centenas, nos dará 100. Este resultado nos está diciendo que “44,6” es un número más cercano a 100, que a 0.
De una manera parecida, la simplificación de los hechos en un delito, sin tener en cuenta muchísimos factores que pueden determinar el comportamiento del ser humano hace que la justicia no sea siempre exacta ni correcta.. Aunque muchas veces se tenga en cuenta la situación médica del acusado, y el abogado la utilice para defenderlo, si no hay un certificado médico que afirme que esta se debe de tener en cuenta, dicha defensa se vuelve inválida. Con la tecnología actual, es muy posible que la determinación de la culpabilidad de una persona, en un caso judicial, se pueda definir mejor. Pero también es un hecho, que esto no sería, como he dicho al principio, “rentable” para el Estado. Económicamente, porque las tecnologías que serían necesarias pueden ser muy caras, y también la mano de obra, con el número de expertos en la materia necesarios. Después temporalmente, porque el sondeo y la búsqueda de información requerida para que la información sea lo menos redondeada posible, puede llegar a tardar mucho tiempo. Además, los delitos se cometen día a día, y la acumulación de investigaciones sería inevitable.
Y esto es sólo hablando del “error” de la justicia actual, aplicada en el culpable. Pienso que también debería de estudiarse el impacto que ocasiona esto en la familia y conocidos de la víctima, si es un crimen, y otros muchos errores provocados por la mera simplificación de hechos, y las soluciones sistemáticas.
En definitiva, el problema de estas “soluciones sistemáticas y mecánicas”, es que están diseñadas para juzgar mediante una ley objetiva, aplicable a todos, cuando la justicia debería de aplicarse también de una manera moral, es decir, subjetiva.

La Justicia



En los últimos tiempos la justicia ha sido un derecho con un gran reclamo y duramente criticado por la mayoría de la población. 
La justicia es igual para todos, no obstante las probabilidades de obtener una menor condena o quedar en libertad está relacionada con la capacidad económica de cada individuo ya que pueden obtener una defensa más exhaustiva y más eficaz.

La justicia es subjetiva, cada sociedad elige sus normas basándose en lo que creen correcto, equitativo y ético. La aplicación de la justicia la lleva a cabo el poder judicial, el cual debe ser objetivo respecto a las normas aprobadas por la sociedad.




Personalmente creo que la imagen de la justicia ha sido gravemente dañada en casos puntuales de suma relevancia. Por ejemplo, hemos visto como gente que ha utilizado su poder para prevaricar y lucrarse en detrimento de los caudales públicos han sido condenadas con sentencias ridículas que posteriormente, en muchos casos, no se han llegado a cumplir. Esto ha provocado una desconfianza popular entorno al poder judicial. 



Para colmo en estas últimas semanas ha surgido el escándalo en torno al Presidente del Consejo General del Poder Judicial relativo al uso indebido de capital público. Estamos mal organizados como sociedad, y es lamentable que los altos cargos públicos no guarden un comportamiento escrupuloso y exquisito en favor de la honorabilidad de los organismos que representan. No obstante la justicia en España es una institución sólida y eficaz que debemos salvaguardar, respetar y vigilar. 

“La justicia cojea pero llega”.

Todos conocemos su historia, la silenciosa historia de querer más, de la locura, de todas esas risas colgadas en el sufrimiento de otro. Todos vimos aquella cara tapada saliendo de un coche, escuchamos el golpe que da pie al final de un juicio. Todos hemos juzgado.

La historia sigue, ¿es qué nadie aprende? Me pregunto mientras existo.

De injusticia habla el mundo en el que todos la incumplimos. Sinónimo de éxtasis, poder, afición, respeto, sueño, libertad.
Justicia si, eso de lo que habla la gente en nuestro país a la que a veces le damos las gracias y otras esperamos más de ella.
La justicia un juicio gradual que nunca nadie se ha puesto de acuerdo. Y quién articula cualquier acción sobre el binomio justicia/injusticia lo hace desde un punto de vista subjetivo. Aquí todos opinan pero ninguno acierta. ¿Por qué a veces el culpable queda libre? ¿Es cuestión de preparar una buena cuartada? ¿El dinero paga tu condena?
Hay cosas que ni yo misma me explico pero si, hay está, LA JUSTICIA. Haciendo que millones de familias se queden sin dinero, siendo injustos, dando menos años de los que deberían y muchas veces dejan mucho que desear…

Está claro que tenemos suerte con la justicia que tenemos en nuestra sociedad, comparada con otros países en los que por ejemplo las mujeres no tienen el mismo derecho que los hombres. Pero sigo pensando que hay cosas que deberían de cambiar, muchas veces son demasiado duros y otras pasan la mano totalmente.

Cualquiera es culpable y todos son inocentes, todos caen en la trampa de la libertad, la que muchas veces nos lleva a hacer cosas que no nos damos cuenta de las consecuencias y al final pasa factura.

También es un criminal el que mata una sonrisa.

LA BUSQUEDAD DE LA VERDAD


La larga historia del quehacer cotidiano de  los hombres y mujeres de diferentes épocas ha estado conformada por toda una serie de componentes. Uno de ellos ha sido siempre el que denominaremos como `la búsqueda de la verdad´.
Desde mi punto de vista la búsqueda de la verdad y la justicia andan íntimamente juntas. Pensar en la justicia es pensar también en la verdad; es decir, también la verdad conduce a la gente a la percepción de la justicia. Por lo tanto, diría que es natural, hasta cierto punto, confundir la justicia con la verdad. Creo que la justicia es algo totalmente necesario en el mundo en el que vivimos, ya que como seres humanos que somos tendemos a cometer errores. Hemos errado siempre, ya que tenemos la cualidad de ser diferentes, y la diferencia es lo que nos hace ver que existen cosas buenas o malas y lo que nos hace valorar todos los aspectos de cada parte, estudiarlos y entonces, llevar el conflicto a una solución. Pero esas mismas personas encargadas de encontrar una solución también pueden caer en el error y esto hace que la justicia  en algunos casos no merezca tal nombre.
Para terminar me gustaría resaltar esta afirmación de Aristóteles con la que estoy totalmente de acuerdo:
“La justicia es la base de la sociedad; el juicio (búsqueda de la verdad) constituye el orden de la sociedad; por lo tanto, el juicio es la aplicación de la justicia.” 

Justicia y justicia

La justicia, es decir, la justicia ética o moral, es una utopía, ya que cada persona tiene un distinto punto de vista sobre que es justo o injusto.

Por otro lado, como los jueces, que son quienes imparten la Justicia (la justicia legal,las leyes), son humanos, no son totalmente objetivos aunque quieran serlo. Es por ello que una misma persona con un mismo delito puede ser castigada de distinta forma por dos tribunales distintos.
Un caso llamativo es el del juez de menores de Granada, cuyas decisiones llaman la atención incluso entre otros jueces del mismo ámbito.

Otro aspecto a tener en cuenta es que la justicia tiende a identificarse con la legalidad y no siempre es así. El refrán dice, "hecha la ley, hecha la trampa". Es decir, aunque algo no sea justo puede ser legal. Esta es por tanto la asignatura pendiente de la Justicia. 

Hay leyes que en ciertos casos pueden resultar injustas y que por culpa de estas hay personas que son enviadas a la cárcel siendo inocentes.
También existe el caso contrario, por el que acusados que el juez sabe que son culpables quedan impunes por procesos judiciales legales pero en estos casos injustos.

Por tanto, como decía antes la justicia es una utopía ya que los medios tecnológicos que tenemos actualmente no son suficientemente avanzos como para resolver un juicio por ellos solo y los jueces no son totalmente imparciales.

La justicia un trabajo nada fácil

La justicia es la virtud social por excelencia. Aristoteles afirma que la justicia universal representa la suma de virtudes en las relaciones sociales, y , la justicia particulares una parte del total de las virtudes, que tiene como objeto la distribución e intercambio de bienes , así como la violación de las normas que presiden dichas actividades.



¿Pero la justicia es justa?


-"No se nos llama justos porque conozcamos algo rectamente... llamásemos justos por el hecho de que obremos algo rectamente.


La justicia está cada día más cuestionada, no sólo en nuestro país, sino en muy  general.
Este tema es muy actual y muchos filósofos a lo largo de la historia se han parado a reflexionar sobre un tema muy interesante y sobre todo cuestionado.


Cuando uno lee el resultado de las encuestas que se hacen para ver le grado de satisfacción de los ciudadanos, en los ciudadanos, en los diferentes aspectos sociales, además el paro, la inseguridad, enseguida   
aparece la justicia y la desconfianza hacia todos los que intervienen en la función de impartir justicia. Casos muy recientes en nuestro país han saltado a la luz pública y se han presentado como ejemplos de que la justicia no funciona.


La justicia debe ser igual para todos, sin importar clase social , sin hacer un juicio previo de la persona. Pero  una cosa si tenemos clara, es es que la justicia nos deja a cada uno en su lugar.


Aunque en varias ocasiones hemos podido presenciar como una persona inocente ha sido acusada injustamente, un ejemplo muy claro de este caso, es que no en todos los sitios la justicia es igual como en países donde a la mujer se juzga injustamente y al hombre de forma diferente.
Entre todos debemos aportar para ir mejorando en el sistema judicial, ya que también es muy difícil la labor de un juez para juzgar, debemos seguir unas normas y códigos a la hora de aplicar leyes.


Ahora mismo la justicia es un ideal de distribución y de equilibrio de difícil realización en donde los investigadores modernos deben estudiarla desde el contexto de incorporar más, mayores cantidades y calidades de hombres en un equilibrio armónico que tienda a la búsqueda de la felicidad individual y social.

LA JUSTICIA, EL ORDEN DE LA VIDA

Desde tiempos ancestrales la justicia se ha usado como método para salvaguardar los derechos de las personas civilizadas, pero no siempre de una manera justa, pues siempre ha habido algunas personas que han sabido aprovechar su poder y abusar de él.
Todo poder conlleva una gran responsabilidad, y esa es una frase muy aplicable a nuestro tema, pues si alguien abusase de un poder, que actualmente le concedemos entre todos, podría significar la ruina de decenas de personas, pues, si se nos acusa y se nos sentencia injustamente, ¿quién velará por nosotros? ¿cómo escapar de una inmerecida represalia?
Por eso creo que la honradez y la sinceridad deben estar fuertemente cogidas de la mano con la justicia, pues todos los seres humanos tienen el derecho de recibir un juicio justo e imparcial, y a mi punto de vista, la     presunción de inocencia debería estar vigente en todos los países del mundo.
Así mismo la abolición de la tortura o la pena de muerte como castigos debería intentar conseguirse más concienzudamente, pues, imagine que es usted el que, al tener un perfil que socialmente no está aceptado  (pues desgraciadamente el ser humano se guía por sus instintos y por las primeras impresiones), es acusado injustamente y todo el mundo le acosa sin motivo, sin falta de pruebas, tan solo con sed de venganza, y usted es ejecutado implacablemente.
Aunque este parezca un caso extraño y lejano, desgraciadamente se repite más de lo que me gustaría, sobre todo en países en los que el dinero paga el silencio, como en China o en sitios donde los regímenes autoritarios dictan las pautas entre la vida y la muerte sin que nadie tenga la posibilidad de alterar estas sanciones.
Por eso hago un llamamiento de defensa contra la acusación indebida y, otra que probablemente suscite mucha polémica, la justicia a nivel mundial.
El ser humano, como ser egocéntrico, tiene afán en encerrarse en su propio entorno y no mirar más allá de donde su vista alcanza, por eso, por ejemplo, en España se pena que un hombre robe para conseguir el pan de sus hijos (ojo, no digo que este acto sea correcto), y por este hecho, recibe una fuerte reprimenda, sin embargo, en el continente africano, muchos dictadores crean verdaderas masacres y salen impunes de ellas.
Ese es mi llamamiento, que alcemos la vista hacia el cielo, hacia nuestros hermanos que verdaderamente sufren y son acosados con constantes injusticias, que seamos capaces de dejar nuestro egoísmo a un lado y demos una mano a quien la necesita y agarremos con la otra a quien les priva la libertad a los seres humanos para que la espada de Damocles caiga con toda su fuerza contra el yugo de la verdad.

El lugar de la justicia


El  lugar de la justicia
            Dentro de la gran gama de valores humanos muchos han sido motivos de lucha y consecución de libertades. Sin embargo, en este gran conjunto, del cual cada persona participa en mayor medida de unos valores u otros, pocos hay que hayan movilizado a tantos individuos por el hecho de compartirlos como la justicia. En toda revolución humana, en todo movimiento social e incluso en nuestro diario, ha jugado y juega un papel fundamental en las motivaciones ideológicas y en los incentivos que sopesamos sobre cada acción a realizar.

            Se mezcla este concepto de la justicia con cada faceta imaginable de la vida, llegando a las complejidades más extremas de la “justicia social”. Se pone nuestro valor en relación con toda área de pensamiento. Esto es así porque el considerar algo justo, supone un razonamiento dentro del marco de la legitimidad, en el sentido la equidad del reparto según nuestros derechos.

            Siendo la justicia un principio moral fundamental del hombre y una virtud cardinal, que lo es, el estar sujeta a o relacionada con otros conceptos éticos y aparecer durante toda la historia y en cada persona, la convierten en una justicia que es global en su definición. Sin embargo, esto es algo que se puede poner fácilmente en duda.

            La justicia no resulta tan global al ponerla en práctica. Existen siempre distintos puntos de vista al respecto de que es más justo o el método correcto de la aplicación de justicia. La aparición de estos y muchos otros matices afectan a nuestra virtud cardinal en gran medida, cambiando su manera de ejecución, ya a nivel organizado, en función de los códigos legislativos, propios a cada país. También varía la valoración de que es justo, cambiando con ello el contenido de las leyes al cruzar fronteras.

            Aún así, resultan estas variaciones entendibles, pues la justicia, como todo concepto abstracto que emana del  hombre, resulta voluble, tanto como el mismo. Además, el estar interrelacionada con tantos otros aspectos humanos la hace amplia y amplía su interpretación. Por ello, al depender de un que puede serlo todo y no es por tanto uno igual al otro, esta sujeta a muchas formas de entender el mundo, a muchas ideologías. Entendiendo esto, no existe una residencia precisamente fija para la justicia.

 Hay aspectos sin embargo, que escapan a tanta discordia en calificarlos justos. En los puntos en los que tengamos todos la misma consideración, la justicia será de interpretación única. Por tanto, no está de más concluir que la justicia reside en el consenso.


                                                                    

¿Es Justa la Justicia?

Creemos que justicia es un sinónimo de felicidad, pero habría que modificarla, la justicia es la felicidad social y a su vez la que garantiza el orden social.
Una buena frase que define la justicia sería ‘dar a cada uno lo suyo’.
                                   

                               En la antigüedad para pensadores clásicos como Platón o Aristóteles, la justicia, el orden y la verdad son valores objetivos de una sociedad; en tiempos más recientes mentes brillantes como la de Thomas Hook, René Descartes, Emanuel Kants, colocaron  esos valores como de  carácter subjetivo.

                               Desde mi punto de vista la justicia deja mucho que desear basándome en la información que nos llega por la televisión, Internet, etc (aunque también hay que decir que no toda la información  de estas fuentes son ciertas), por la de injusticias que hay en el mundo, aunque eso era, es y será siempre. Aunque antes de hablar de justicia hay que nombrar las características necesarias para que exista, imparcialidad, honestidad, moralidad, conciencia, equidad y legitimidad. Desde mi punto de vista la más importante es la imparcialidad, es decir un criterio en el que las decisiones tienen que ser totalmente objetivas lo cual quiere decir sin ningún prejuicio.
                               Una característica muy importante sería un poder igualitario en el que tu posición económica no incumba en tu pena y digo sería porque este des mi punto de vista no se lleva acabo ya que hoy día la sociedad capitalista hace que con el dinero se pueda conseguir lo que una quiera.

Todo privilegio conlleva una responsabilidad

La justicia que hoy en día tenemos en nuestra sociedad puede ser considerada como un privilegio, nos aporta una seguridad en nuestra vida cotidiana y la presentamos como consuelo ante las malas situaciones. Bajo la sombra de las justicia todos actuamos mejor, nos prestamos mas receptivos a cumplir las normas y a ser responsables en nuestro día a día. Pero ¿es la justicia igual para todos? ¿lo que para unos es justo, puede ser injusto para otros?
Bien, hay quien considera la justicia un concepto subjetivo, es decir cada persona la concibe y la ve desde perspectivas diferentes.
A la hora de hacer una critica ante la justicia me atrevería a decir que no es igual para todos y que la justicia te favorece de forma proporcional a tus cuenta corriente. Pongamos una situación; una persona puede cometer un delito y si tiene el dinero suficiente para pagar la sanción o la fianza el individuo sale impune. Por otro lado tenemos los acuerdos que se producen en los juicios como el que presenciamos el otro día, que quizás o al menos desde mi punto de vistan le quitan peso a la justicia e incluso en mi caso nos decepcionan a todos en menor o mayor medida.
Alrededor de la justicia siempre hay una serie de debates abiertos como pasa con la pena de muerte; hay quien considera que esta condena es ponerse a la altura del delincuente, si el individuo esta en esa situación por quitar la vida a una persona y nosotros hacemos lo mismo con el ¿ que ejemplo estamos dando? Sin embargo la pena de muerte puede servir como advertencia genera cierto miedo en la sociedad, lo que puede reprimir a muchos delincuentes y les hace pensárselo dos veces antes de actuar, esta condena puede definirse como la frase del evangelio: "ojo por ojo y diente por diente" esta postura suele estar apoyada por las familias de las víctimas.
Aunque a veces la justicia deje mucho que desear o la sociedad de nuestro país pueda llevarse decepciones, debemos estar conformes con lo que tenemos puesto que muchos países subdesarrollados dejan a su pueblo sin libertad por miedo a las represalias de lo que sus gobernantes llaman justicia.

La justicia perfecta, ¿una utopía?.

En la actualidad cuando nos preguntan qué creemos que es la justicia diríamos algo así como que es tratar a cada uno como se merece. Yo creo que en parte podríamos decir que la justicia es eso, pero creo que actuar justamente también es saber enseñar a cada persona los errores que ha cometido y dar la oportunidad de que esa persona se arrepienta y pueda encomendarlos.

Cuando hablamos de nuestro sistema judicial hay que pensar si realmente es justo. En ocasiones cuando se juzga un delito no se hace justamente, ya que puede que se culpe a personas que realmente no han cometido ningún delito, pero eso no creo sea criticable ya que pienso que eso lo intentan hacer lo mejor que pueden y no es una tarea fácil juzgar de manera justa a la persona indicada.
Pero lo que si creo que está mal es la manera es que se pueden reducir las penas por ejemplo por "buen comportamiento". Podría poner el ejemplo de un violador o un pederasta, en España como máximo le podrían caer unos 20 años, pero ni eso le imponen, y la pena que le imponen se la comienzan a reducir continuamente por buen comportamiento aún sabiendo que como dicen muchos estudios psicológicos esas son enfermedades incurables, un violador no dejará de serlo por estar unos años comportándose bien, es más, se caracterizan por ello, por ser personas tranquilas y que saben comportarse. No entiendo que teniendo en cuenta todos esos datos se deje libres a personas que saben que lo más probable es que reincidan en su delito.

Este ejemplo me hace pensar de si nuestro sistema judicial está bien como está, porque a personas que se merecen penas más duras se las reduce fácilmente, y pequeños delitos son juzgados casi igualmente que otros de mayor gravedad.
No creo que el sistema judicial que tenemos en la actualidad sea justo, creo que con muchísima meditación se podría mejorar. Jamás será perfecto puesto que eso es algo complicadísimo pero con mucha meditación es posible hacer un sistema basado en una justicia uniforme e igual para todos los ciudadanos.

SER JUSTOS: UN GRAN PASO


Las leyes se elaboran para que con ellas se imparta  justicia. La justicia nos deja a cada uno en nuestro lugar, es decir, en el sitio donde merecemos estar.
A veces, por diferentes cuestiones la gente es castigada injustamente, y por desgracia esos años de injusticia, de no ser libre no se pueden comparar con ninguna suma de dinero porque lo más importante en esta vida es tener la libertad de tomar nuestras propias decisiones y esperar a que todo el mundo sea justo con nuestros actos. Pero por suerte la mayoría de las veces se imparte justicia castigando al culpable con su merecida condena, siguiendo los pasos que reglamenta nuestra justicia actual.
Todos solemos hablar de que merecemos tener justicia cuando, si lo pensamos, somos injustos en muchos actos que cometemos. Mientras que esos actos no sobrepasen un límite no serán sancionados, pero cuando crucemos ese trecho, tendremos que estar atentos a las consecuencias que conllevará el daño que hemos causado.
La justicia es uno de los grandes pilares en los que se apoya el buen funcionamiento de nuestra sociedad, y gracias a ella se resuelven los problemas de una manera sencilla y sin grandes incidentes, porque si esta se destruyese cada uno tomaría la justicia por su mano y nuestra sociedad decaería.
                                      JUSTICIA AUTOMATIZADA
               
 Actualmente la legislación busca poner unos límites para que las personas puedan convivir sin problemas, cuando alguien pasa alguno de estos límites es cuando entra en juego la justicia.

Esta claro que debe de haber unos límites y unas leyes que castiguen a aquellas personas que sobrepasen esas barreras pero el sistema judicial esta muchas veces demasiado automatizado y personas que comenten delitos importantes salen impunes sin pasar por la cárcel y vuelven a reincidir en los mismos delitos, creo que esto se podría evitar y veo aquí una de las mayores debilidades de nuestro sistema judicial, en mi opinión a un violador o a un asesino le pueden caer diez años pero no debería salir de la cárcel hasta que se de cuenta de su error y rectifique su conducta, igual que pienso que a una persona porque sea su primer delito no se le debería de perdonar, sobre todo si el acusado ha hecho algún acto de violencia o su delito ha estado relacionado con drogas.

En definitiva nuestro sistema judicial debería ser más individualizado y centrarse más en la persona que en el delito que a cometido para poder reinsertarla en la sociedad sin miedo a que esta persona reincida.



sábado, 16 de junio de 2012

El poder de la justicia

El poder de la justicia es variable, es un valor determinado por la sociedad en las que vivimos. Este valor se encarga de autorizar o prohibir ciertas acciones o comportamientos humanos, en definitiva, de valorar lo que está bien o está mal.¿Es justa la justicia?

Toda persona quiere pasar su vida disfrutando, y para ello lo mejor es hacer lo que te da la gana, sin rendir cuentas a nadie, pensando en el beneficio y disfrute propio, y este hecho, esta prohibido en la sociedad. Me preguntaba si es justa la justicia, y hechos como éste, demuestran que no.¿Por qué? Una persona no puede realizar un acto que repercuta negativamente en los demás y no ser castigado, eso es cierto, pero, ¿puede una persona salir indemne de un acto de éste tipo mientras otra con similares cargos es castigada? En el ejemplo de un asesinato, es justo que un culpable rico salga libre mientras otro de diferente situación económica sea encarcelado?

Las leyes son justas, la justicia no, y no es justa por la forma de ser aplicada, el tener un buen o mal abogado no debe ser motivo para salir a flote en una situación asi, y esto pasa a menudo, ya que en la sociedad por encima de lo justo o injusto, esta el dinero, y desgraciadamente esta puesto por delante de la libertad de las personas, y no parece que el futuro depare algo mejor.

Una concepción inexistente


Se entiende como justicia a la concepción que cada civilización tiene acerca del sentido de sus normas jurídicas. Es un valor determinado por la sociedad. Nació de la necesidad de mantener la armonía entre sus integrantes. Pero, ¿existe realmente este valor en la sociedad? A mi parecer, no.

La justicia supuestamente se inclina a darle a cada uno lo que se merece y le pertenece, pero, ¿cómo se puede determinar que es justo o no, para una persona?, lo primero es que esa persona debe ser juzgada por alguien que no la conozca de nada, y no tengo un juicio previo de esa persona. A parte de la imparcialidad total del que juzga, también tendría que haber una capacidad de empatía, hacia la persona acusada. Hay que tener cuidado con a quién se acusa.

Se dice que es mejor que diez culpables escapen, a que un inocente sufra. Es difícil ver si una persona es culpable o inocente a primera vista, porque, por desgracia, siempre nos creamos un juicio previo cuando una persona es acusada, y normalmente ese juicio nos dice que es culpable. Hay veces que los inocentes salen pagando por los culpables, por desgracia es una realidad, que no se puede cambiar.

Miguel de Unamuno, escritor español, dijo una vez: “La última y definitiva justicia es el perdón”, yo no lo veo así. El perdón no es aplicable a todos los casos. Se puede perdonar a las personas que hacen cosas por necesidad, como intentar robar una barra de pan. Esas personas no son personas malvadas, si no personas necesitadas que desesperadamente buscan una escapatoria del hoyo en el que viven, por la situación actual de la sociedad. Me parece bien que se perdone a ciertas personas, pero hay acciones que son imperdonables.

Ojo por ojo y diente por diente, es como nos gustaría sentenciar a esas personas que hacen cosas imperdonables, y realmente, eso es justicia, y podríamos llamarlo justicia pura o total. Por desgracia en la sociedad actual no está bien visto pagar con la misma moneda, porque, ciertamente te estarías poniendo al mismo nivel de la otra persona, perdiendo todo derecho de razón, pero todos sabemos, que en ciertos casos, es lo que merecen.

La justicia es muy relativa para todas las personas, pero lo que está claro, es que debe existir, existir en cada uno de nosotros, porque, como dijo Confucio: “Ver la justicia y no hacerla es cobardía”.

jueves, 14 de junio de 2012

LA JUSTICIA:¿ES IGUAL PARA TODOS?

     
     La justicia se define como el conjunto de reglas y normas que establecen un marco adecuado para las relaciones entre personas e instituciones, autorizando, prohibiendo y permitiendo acciones específicas en la interacción de individuos e instituciones.
    

      La justicia debe ser algo imparcial, pero sin embargo esto no podría ser más distante de la realidad, ya que la misma, aunque se intente aplicara todos por igual, no siempre se consigue. Un ejemplo claro de lo anterior es cuando una persona con gran poder económico es imputada por un supuesto delito que haya cometido y se le fija una fianza que fácilmente puede pagar, e incluso después de hacerlo, se puede ir del país y así evadir su responsabilidad ante un próximo juicio; si la persona imputada por el mismo delito es pobre y/o sin recursos, no puede pagar la fianza que le sea impuesta el juez y tiene que estar en prisión hasta que tenga lugar su juicio, y pueden trascurrir varios años para ello.
     
      De igual forma, una persona rica puede contratar un buen bufete de abogados que sepa defenderla de forma apropiada, utilizando todas las estrategias y artimañas legales posibles, y una persona pobre tiene que contratar a un abogado de turno de oficio que le toque y que, generalmente, no dispone de los medios materiales y recursos para proporcionarle una buena  defensa.
     
      La justicia también debe aplicarse de acuerdo a unos códigos y normas. En mi opinión, ahora mismo dista bastante de ser una justicia ideal, ya que por ejemplo las personas que cometen un delito menor, por ejemplo un robo sin violencia y por necesidad por no tener medios suficientes para alimentar a su familia, son encarceladas y otras personas que hacen estafas millonarias suelen evitar la cárcel gracias a sus influencias y amistades. Con esto quiero decir que, en mi opinión, la justicia debería aplicarse por igual, tanto a ricos como a pobres, sin hacer distinciones: la justicia es un derecho del que todos hemos de disfrutar por igual.