Mostrando entradas con la etiqueta Jose Miguel Hitos Camero. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jose Miguel Hitos Camero. Mostrar todas las entradas

sábado, 16 de junio de 2012

Una concepción inexistente


Se entiende como justicia a la concepción que cada civilización tiene acerca del sentido de sus normas jurídicas. Es un valor determinado por la sociedad. Nació de la necesidad de mantener la armonía entre sus integrantes. Pero, ¿existe realmente este valor en la sociedad? A mi parecer, no.

La justicia supuestamente se inclina a darle a cada uno lo que se merece y le pertenece, pero, ¿cómo se puede determinar que es justo o no, para una persona?, lo primero es que esa persona debe ser juzgada por alguien que no la conozca de nada, y no tengo un juicio previo de esa persona. A parte de la imparcialidad total del que juzga, también tendría que haber una capacidad de empatía, hacia la persona acusada. Hay que tener cuidado con a quién se acusa.

Se dice que es mejor que diez culpables escapen, a que un inocente sufra. Es difícil ver si una persona es culpable o inocente a primera vista, porque, por desgracia, siempre nos creamos un juicio previo cuando una persona es acusada, y normalmente ese juicio nos dice que es culpable. Hay veces que los inocentes salen pagando por los culpables, por desgracia es una realidad, que no se puede cambiar.

Miguel de Unamuno, escritor español, dijo una vez: “La última y definitiva justicia es el perdón”, yo no lo veo así. El perdón no es aplicable a todos los casos. Se puede perdonar a las personas que hacen cosas por necesidad, como intentar robar una barra de pan. Esas personas no son personas malvadas, si no personas necesitadas que desesperadamente buscan una escapatoria del hoyo en el que viven, por la situación actual de la sociedad. Me parece bien que se perdone a ciertas personas, pero hay acciones que son imperdonables.

Ojo por ojo y diente por diente, es como nos gustaría sentenciar a esas personas que hacen cosas imperdonables, y realmente, eso es justicia, y podríamos llamarlo justicia pura o total. Por desgracia en la sociedad actual no está bien visto pagar con la misma moneda, porque, ciertamente te estarías poniendo al mismo nivel de la otra persona, perdiendo todo derecho de razón, pero todos sabemos, que en ciertos casos, es lo que merecen.

La justicia es muy relativa para todas las personas, pero lo que está claro, es que debe existir, existir en cada uno de nosotros, porque, como dijo Confucio: “Ver la justicia y no hacerla es cobardía”.

domingo, 29 de abril de 2012

Si se puede imaginar, se puede programar


En la sociedad actual, la tecnología juega un gran papel, ya que esta hasta en la sopa. Cada minuto de nuestro día lo compartimos con la tecnología, entendiéndose esta como el conjunto de conocimientos técnicos, que permiten diseñar y crear bienes y servicios que facilitan la adaptación al medio ambiente y satisfacen tanto las necesidades esenciales como los deseos de las personas.

¿Cómo influye el hecho de que la tecnología esté tan presente en nuestras vidas?, desde mi punto de vista, la tecnología ayuda al desarrollo del ser humano como persona y en parte desarrolla la mente, aportándonos facilidades, gracias a las cuales creemos posibles cosas que antes no eran ni imaginables.

El desarrollo de la tecnología ha permitido un nuevo desarrollo creativo de las personas. Permite una mejora en nuestras condiciones de vida, que optimizan un aumento de población y una mayor vida, con lo que la tecnología, es en parte, un factor positivo en nuestras vidas. Antes las personas imaginaban, soñaban, y punto. Ahora, si se puede imaginar, se puede programar, porque, como dijo Stanislaw Lem "Un sueño sólo puede triunfar sobre la realidad si se le da la oportunidad. "

Pero, ¿cómo de bueno es que la tecnología sea tan influyente en nuestras vidas?, bajo mi punto de vista, nada bueno. Actualmente existe una dependencia de la tecnología, cada vez más acentuada, que nos hace dependientes de cosas de las que antes no lo éramos. Los jóvenes sienten una dependencia hacia aparatos tecnológicos porque “es la moda”. Esta dependencia hace que una persona, que nace y crece con la tecnología, llegue un momento, en el que sea vea en una situación, sin ella, y no sea capaz de reaccionar.

La tecnología no solo es un problema por su dependencia. No solo promueve cosas que nos facilitan y acomodan la vida, también crea destrucción y masacre. El avance y desarrollo de armas también es influyente, ya que los países con mayor y más potente armamento, controlan el mundo. Albert Einstein dijo: "No sé con qué armas se luchará en la tercera Guerra Mundial, pero sí sé con cuáles lo harán en la cuarta Guerra Mundial: piedras y palos". En mi opinión Einstein afirma aquí que el uso de los nuevos armamentos fabricados gracias a las nuevas tecnologías, acabaran destruyendo al ser humano, en parte, estoy de acuerdo.

En definitiva las nuevas tecnologías han aportado al ser humano cosas buenas y malas, dependiendo de cómo este ha usado la tecnología a su favor. Solo espero que el avance, cada vez más rápido, de estas nuevas tecnologías no lleve al ser humano a su propia extinción, como podemos ver en muchas películas futuristas, en las que las máquinas acaban controlando al hombre o poniéndose en su contra, véase Matrix.

La tecnología es, en definitiva, un arma que si no se sabe usar nos podría destruir.

domingo, 22 de enero de 2012

Un valor mas fuerte que ningún otro

La libertad no se tiene, se conquista. Esto es una idea que en mi opinión, no tiene ninguna razón. La libertad no es algo que se consigue o conquista, es algo que se tiene, y que nadie tiene derecho a quitarte.

Esto no quiere decir que el hecho de que seamos libres no implique que nuestros actos tengan unas consecuencias y estas puedan privarnos de nuestra libertad, pero este no es el tema a tratar.

Las personas son libres desde el momento en que nacen. Somos libres de actuar, somos libres de pensar, somos libres de vivir una vida que nos ha sido regalada. Nadie puede privarte de ese derecho, pues siempre lo tienes presente, más o menos acotado, pero lo tienes.

Libertad es una palabra que se utiliza en imnos, discursos, libros, películas, etc. Es una palabra que transmite una sensación, la cual es descrita con esta misma palabra, y es ese impulso a poder hacer lo que quieras, tomar el camino que tu quieras y pensar de la forma que tu quieras, sin tener que aferrarte a ninguna ideología política solo porque sea la mas poderosa, ni porque la gente te lo diga y si no lo haces te miren mal…

En resumen, la libertad nos brinda la oportunidad de ser diferentes, la oportunidad de cambiar algo, de no seguir la corriente. Nadie puede decirte que no eres libre, o que tienes que ganarte o conquistarte la libertad.

Hay muchos momentos históricos en los que se ha intentado oprimir la libertad de las personas, haciendo que estas se la tengan que ganar o tengan que conquistarla, vease este hecho reflejado en la película “Braveheart” donde William Wallace, quien solo quería una vida con su mujer en escocia, ve su libertad oprimida por la corona de Inglaterra, y tras la muerte de su mujer, este decide enfrentarse a los ingleses y ganar y conquistar su libertad y la de su pueblo.

Pero esta película esta ambientada en el siglo XIII/XIV, donde la situación y mentalidad de las personas llevaba a guerras ya no solo por tierras o asuntos políticos, si no guerras por supervivencia y por conseguir la libertad.

Sin embargo, a día de hoy, la libertad es algo que se tiene, no necesita ser conquistada, y cada persona es libre de hacer con ella lo que quiera, de hay salen los términos libertad positiva y libertad negativa, la libertad positiva como la libertad para desarrollar el potencial propio, pero también existen la libertad negativa, como la libertad de la opresión.

Aunque hay personas que utilizan la libertad negativamente, y por ello son castigadas, la libertad es un derecho con el que se nace, no hay que ganarselo.

sábado, 10 de diciembre de 2011

Lejos de los ojos, lejos del corazón

Lejos de los ojos, lejos del corazón. Bueno, esta frase viene a significar lo mismo que la expresión “ojos que no ven, corazón que no siente” o, lo que es lo mismo, “corazón que no siente, ojos que no ven”. Mi opinión acerca de este refrán es sencilla, si, estoy totalmente de acuerdo. ¿Por qué?, bueno, todo aquello que no vemos, y que por tanto desconocemos o no somos conscientes de ello, no lo sentimos, por ejemplo, el hambre en el mundo. Hay personas que pueden decir que esto lo ven en la televisión, en las noticias, lo escuchan en la radio…
Pero estas personas sienten una pena, que no es la misma que se puede sentir cuando lo ves en una situación real, cuando tienes esas imágenes que ves en la tele y esas noticias que escuchas delante de tus ojos, ahí, es cuando realmente lo sientes. Aunque este es un ejemplo más general, vayamos a algo mas específico, una relación.

Si tu pareja te engaña, y tu no te enteras, pues todos tan felices, pues ojos que no ven, corazón que no siente. Otro refrán más especifico para este caso seria “amor de lejos, felices los 4”, (en el caso de que el engaño sea mutuo) bueno, con esto quiero decir que nosotros no sentimos las cosas si no somos conscientes de ellas, ¿Cómo puedes sentir algo que desconoces y no has visto nunca?, tu corazón no va a sentir dolor o pena, por algo que desconoce, como es un engaño o cualquier tipo de mentira. De ahí salen las verdades a medias. Estas verdades a medias que a veces les contamos a las personas no son para otro cosa si no para evitarles pasar un mal rato, porque confiamos en que “ojos que no ven, corazón que no siente” y si se lo podemos evitar, pues eso que se lleva.

Otra cosa muy distinta es tenerlo delante de tus ojos y no querer verlo, en ese caso, lo estarías viendo, pero eres tan tonto que lo ignoras y sigues tan feliz, por lo tanto lo ves, pero no lo sientes, pero esto es un autoengaño, y es poco real, porque te están engañando en tus narices y no te enteras porque no quieres.

En general, cuando no vemos algo, o no somos conscientes de ello al 100%, no lo sentimos realmente, posiblemente haya personas muriéndose en este momento, pero yo no lo siento porque no lo estoy viendo, sin embargo, si viera a una persona morir delante mía, por supuesto que lo sentiría, y es por ello, que la ignorancia es una de las mayores “virtudes” del mundo, es importante no ser ignorante en muchas cosas y estar al loro de que esta ocurriendo, pero… ¿y lo feliz que esta uno cuando no es consciente de las cosas?, un claro ejemplo son los bebes y niños, pongamos de 5 años para abajo. Su única preocupación es portarse bien para que los reyes magos les traigan regalos y que se les caigan los dientes para que el ratoncito perez se lo lleve y les deje dinero, y para de contar, esas son sus mayores preocupaciones. Como son niños pequeños viven en la ignorancia y no ven lo que ocurre a su alrededor, no son conscientes de ello, y viven más felices que todas las cosas.

Pongamos un ejemplo actual, de nuestra edad, yo. ¿No sería más feliz sin saber y haber visto que he suspendido y que me va a quedar matemáticas?, al final me tendría que enterar, pero mientras que no lo veo… pues no lo siento y eso que me llevo.

Aunque es importante ser consciente de las cosas, y no vivir en la ignorancia, cuando eres pequeño esta bien, pero ya no, uno crece y le toca afrontar la realidad de las cosas, las realidades que tus ojos ven, que posiblemente antes no veías y que ahora sientes, y antes, no sentías.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Un juego con todas las de perder.

La vida. La muerte. Dos conceptos que están relacionados directamente entre sí, y son los parámetros que fijan nuestro “juego” o partida. Nuestra vida es un juego que empezamos al nacer, toda persona nace y ahí empieza la partida. El juego se acaba cuando se muere, y ese es nuestro “Game Over”.

Si todas las personas vamos a acabar al fin y al cabo muertas, porque a todos nos llega la hora y todos perdemos el juego, entonces, ¿Por qué jugamos a un juego al que sabemos que vamos a perder? Bien, yo tengo una respuesta que creo más o menos acertada a esta pregunta. El juego no consiste en vivir y esperar sentado a que la muerte llegue y te diga que se acabo la partida, el juego esta en no saber cuando se va a acabar la partida, cada día de nuestra vida podría ser el último, cada cosa que hacemos, cada cosa que decimos, podría ser la última vez que lo hiciéramos. ¿Quiere esto decir que hay que vivir angustiado pensado que cada momento puede ser el último? No, por supuesto que no, bajo mi punto de vista, esta afirmación que yo mismo hago de que la muerte nos puede llegar en cualquier momento y en cualquier lugar, no la hago para agobiarme ni agobiar a nadie, todo lo contrario, esto te hace replantearte las cosas que dices o haces, una persona no puede permitir que su vida sea una copia de otra copia de otra copia… (Pongamos que es verano, que suelen ser días bastante repetidos) te levantas de la cama, te diriges al cuarto de baño, como siempre. Desayunas lo mismo de siempre y te vas y te sientas al ordenador, como siempre. Y eso lo haces día tras día, llegando incluso a un punto en que no sabes que fecha ni día es el que estas viviendo. Chicos, si algún día os pasa eso, algo tenéis que cambiar, algo estáis haciendo mal y la muerte se esta riendo de la forma en que estáis desperdiciando la vida, que no es otra cosa si no una ventaja que nos brinda, ya que, volviendo al tema de antes, ella sabe que va a ganar la partida, y nos da toda una vida de ventaja.

La muerte como tal es un concepto muy abstracto para las personas, quiero decir… ¿Qué significa estar muerto?, ¿cuando el corazón para de latir y bombear sangre y nos ponemos paliduchos y dejamos de respirar?, bueno si, técnicamente eso es estar muerto, pero la muerte no es solo un acto físico, una persona no muere cuando su cuerpo deja de funcionar, porque esa persona sigue presente en la vida de sus seres queridos, porque esa persona puede que haya hecho algo por el mundo por lo que merece ser recordada, esas personas que dejan huella en la historia llegan a ese término que conocemos como inmortalidad. Entonces… ¿Cuándo llega el momento en el que realmente morimos?, bueno, por triste que suene, la muerte nos llega cuando dejamos de existir para los demás, cuando nadie te recuerda, cuando el mundo te olvida y pasas a ser un dato más, un cifra, ahí es cuando una persona esta muerta.

Es por eso que la muerte es más que un concepto, la muerte es un sentimiento. Una persona puede sentirse muerta, una persona puedo perderlo todo, sentir que ya no tiene nada, es decir, te levantas una mañana, y te preguntas, ¿acaso tengo un motivo por el que levantarme? ¿Alguien por quien seguir adelante? Muchas personas se hacen esta pregunta y se rinde.


Si, simplemente lo tiran todo por la borda y deciden que su vida se ha acabado, ¿y es eso ser valiente? ¿Quitarse la vida a si mismo es ser valiente? No, eso es el camino fácil, eso es ser un cobarde. Ser un valiente es sentirte muerto en alma y espíritu y seguir levantándote todas las mañanas, seguir adelante con tu vida, intentar reconstruirla, eso es hacerle frente a la muerte.

El suicidio no es otra cosa más que el hecho de no saber afrontar la vida, no saber enfrentarse a la muerte en vida, pero no es la única forma de no saber afrontarla. Algunas personas piensan o deciden pensar que después de una vida en la tierra, tendrán una en el cielo, y con eso desaparece su angustia, y yo pregunto, ¿es eso afrontar el hecho de que vas a morir algún día, y que ahí se acaba todo?, pues no, esto solo es otro método de encogerse y acobardarse ante el simple hecho de que la gente muere y punto. No hay nada después, no hay reencarnaciones, no hay reino de los cielos, no hay nada.

Una persona empieza a reflexionar sobre el hecho de que morirá en un momento determinado de su vida, ¿pero cuando terminas de reflexionar? ¿Cuándo llegas a una conclusión?, bueno, se llega a una conclusión, cuando comprendes, que morir es una necesidad biológica, tu organismo no va a funcionar toda la vida. Cuando comprendes esto, y que ahí acaba todo, que tu mente no va a ir a ningún otro sitio, solo se apaga y tu historia a terminado. Cuando eres capaz de asimilar ese concepto, entonces y solo entonces, podrás afrontar el día de tu muerte como es debido y sin temor ni preocupaciones de que pasará después, porque es simple, no pasa nada.